Sobre Nosotras

Marÿana

 &

Valentina



    Mi nombre es Marÿana Maftei Maftei. Nací en 1985, en una preciosa ciudad de Rumania: Galati. Soy la mayor de tres hijas: Laura la mediana y Valentina la pequeña. 

Galati(Rumania)

    Nacimos en una familia humilde y aunque teníamos problemas económicos, nunca nos falto lo básico y puedo decir que crecí en una familia feliz, tranquila, que nutrió nuestra niñez a cada paso. 

    Mi padre trabajaba de sol a sol y casi no estaba presente, pero mama siempre estaba allí. Nada más nacer yo, dejo su trabajo de costurera en la fabrica y se dedico completamente a nuestra crianza y educación. 

    Recuerdo que desde muy pequeñas, amábamos las manualidades, siendo realmente creativas y detallistas. Hacíamos prendas para las muñecas, les construíamos sus casas y muebles con cartones y materiales reciclados. La imaginación daba para tanto... 

    Las vacaciones las pasábamos en el campo, con los abuelos y tengo muy gratos recuerdos de aquella época. Éramos tan felices y tan ajenas a la cruel realidad que nos rodeaba... 

     Con solo 18 años decidí irme a trabajar al extranjero, a España, a Los Molinos(Madrid) concretamente, donde vivía y trabajaba mi tia Crina, la hermana pequeña de mi madre.

El pueblo de Os Molinos, Madrid
Los Molinos(Madrid)

    Las cosas me iban bien aunque trabajaba mucho, sin parar, por las mañanas limpiando casas y por las tarde-noche de camarera, ayudante de cocina, etc.

    Descubrí que se me da muy bien hacer bizcochos y que el olor que dejaban en el aire me llevaban a casa, olor a hogar. 

    Trabaje más de 18 años en el campo de Administración y Finanzas, en grandes empresas como Mercedes Benz y Royal Canin. No voy a decir que no disfrute con lo que estaba haciendo, porque seria una gran mentira,  ya que mi trabajo nutría día a día mi constante deseo de mejorar mis resultados, de ser cada día un poco mejor, alcanzar esa perfección que tanto alimentaba mi ego. Ser mejor persona y mejor profesional... Pero con el paso del tiempo, eso ya no era suficiente...me faltaba algo...

    En 2008, la sucursal de Mercedes Benz donde trabajaba, opto por un Expediente de Regulación de Empleo, y aunque llevaba muchos años trabajando con ellos, me quede sin empleo... 

    Aprovechando que me quede sin trabajo, y como no,  junto a mis hermanas nos mudamos a La Nucia(Alicante), un precioso pueblo, que me enamoro desde el primer momento que lo vi. 

La Nucia(Alicante)
    Me gustaba tener la casa llena y ser una buena anfitriona y disfrutaba sorprendiendo a nuestros invitados con el postre, cada vez más elaborado y más decorado. 

    Encontré trabajo, con dificultad, pero lo encontré, con la distribuidora oficial de Royal Canin en Alicante. Estaba bien, y destacaba de lo bien que hacia mi trabajo y me gustaban las labores que desempeñaba, pero sentía que no era lo mío. Me faltaba algo...

    Di a luz a mi segundo hijo, Tyrone, y durante la comida que ofrecimos después de su bautizo encontré la respuesta de lo que me faltaba... 

    Estábamos sentados tomando el postre. El postre era una tarta de fondant, que mi hermana Valentina compro de una pastelería artesanal y nos regalo para la fiesta de nuestro bebe. 


    Mientras que nos acabábamos el postre, un muy buen amigo de familia, Antonio, se dio cuenta que los invitados se dejaban la tarta en los platos...y me dijo: "Con lo buenos que haces tu hija los bizcochos, le hechas por encima un trozo de esta plastilina y seguro te sale la tarta mas rica, no tan seca y sin sabor..." En ese momento se encendió en mi corazón una luz..."Seré capaz?" Y arrastre en mi locura a Valentina. :) Laura dijo que ni de chiste... Jajajaja!! Laura odia estar en la cocina. 

    Y para recordar para siempre nuestros inicios, aquí te dejamos nuestra primera tarta de fondant. No fue nada fácil, pero sabíamos que lo podemos hacer y que con el tiempo y mucho trabajo mejoraremos...

Fue nuestra practica para la tarta de cumpleaños de mi hijo mayor: Ángel quería una tarta de Fornite. Después de unos días de haber practicado con esta tarta, hicimos la de Ángel. Nos faltaba mucha practica, y éramos conscientes de ello, pero las mejoras eran visibles y ese trabajo prometía un continuo aprendizaje y una continua mejora, que realmente era lo que buscaba, no? 
    Así que, después de haber trabajado 18 años en Administración y Finanzas, en plena época de estar opositando para Hacienda, decidi cambiar la trayectoria de mi vida. 
    Quería ser repostera, abrir mi pequeña pastelería/cafetería...lo que fuera... y como no, arrastre a mi hermana, Valentina, en ello.... :)
    Seguimos trabajando primero para familiares y amigos, luego desde nuestro pequeño obrador hacíamos cada vez más familias felices... 
    Disfrutamos con cada pedido que realizamos y no llena de orgullo ver la cara de nuestros clientes cunado reciben sus encargos. Esa alegría, esa admiración, es realmente el motor de nuestra pasión. 
    Poco a poco se nos empezó a conocer en la zona y desde Ayuntamientos, organizaciones, empresas, etc. nos pedían el favor de enseñar nuestro oficio, de dar cursos, y fuimos encantadas de compartir nuestros conocimientos y nos sentimos realmente hornadas y alagadas. 
    Hemos aceptado casi cada propuesta de formación, teniendo en cuenta, claro esta el hueco que nos dejaban nuestro clientes, ya que nuestros clientes siempre han sido y serán nuestra prioridad.
    El amor y la gratitud de nuestros alumnos, nos han hecho amar cada momento de nuestros cursos de formación.
    Recordamos con gran cariño y aprecio a todos nuestros alumnos y de cada curso nos llevamos experiencias y emociones que nos nutren y nos hacen crecer cada día un poco más. Aprendemos de nuestros alumnos, disfrutamos y los hacemos disfrutar. 


  

  Recordamos muy a menudo, esas manos temblorosas, la de ellos por los nervios y el miedo de que posiblemente no lo van a conseguir y las nuestras por el deseo de estar a la altura de lo que ellos necesitan... 


    Gente preciosa, que con sus ganas de aprender de nosotras, nos dan el reconocimiento y nos enseñan el valor del pastelero artesano. Nos emocionan y nos dan el empujón de mejorar día tras día para poder trasmitir nuestro conocimiento más allá del obrador...

    

    Los amamos a cada uno de ellos y les estamos eternamente agradecidas, por sabernos valorar y creer en nosotras, incluso en los momentos en los cuales a veces nosotras no éramos capaces de hacerlo. 

    
    Estamos orgullosas de poder trasmitir y compartir nuestro amor por la repostería y nos consideramos realmente afortunadas de poder hacerlo. 
A la izquierda del todo Valentina y a su lado, yo...

    
    
    
    Que nos reconozcan el trabajo, que nos admiren, que nos busquen, es un sueño hecho realidad... Gracias de todo corazón!! 





    A lo largo de nuestra trayectoria hemos firmado algunos cuantos diplomas y títulos, que han ayudado a nuestros alumnos a trabajar en lo que realmente aman y nos sentimos profundamente agradecidas y felices por ellos. 


    Con cada formación que hemos impartido, con cada pedido que hemos elaborado, hemos crecido y mejorado nuestras técnicas, hemos aprendido de nuestros errores y podemos decir orgullosas que a día de hoy, este es el ultimo trabajo que hemos realizado: 
    

    
Admite mejoras? Claro que si!! Y las haremos! Mejoraremos, gracias a vosotros y por vosotros! 


Mil gracias de todo corazón, 
por vuestro apoyo, 
vuestra admiración y vuestra fe en nosotras. 

PS: Si queréis seguir nuestro progreso y ver algunos más de nuestros trabajos, podéis seguirnos en Instagram: @Delyciasss









Comentarios